Daniel «El Caín Ortega» presenta a la viuda de su hermano Humberto

DANIEL «EL CAIN ORTEGA» PRESENTA A LA VIUDA DE HUMBERTO… Palo Alto y su mujer mataron a Humberto Ortega, el asesinato de Humberto es un mensaje dirigido a la jauría militar como a los viejos cómplices de la banda terrorista, es un mensaje claro y directo para quién intente traicionar al Sultanato Ortega Murillo.
Humberto Ortega impulso la idea de «cohabitación o caos» para la Unidad Democrática Nicaragüense – Fuerzas Unidas de Defensa del Pueblo la solución a la crónica crisis política, social y económica es total, es terminar con el sistema político de opresión. Somos el punto final.
El móvil de la muerte: La lucha por dinero y cuotas de poder. Los roces entre la poderosa sacerdotisa satánica de la Chayo Murillo y Humberto Ortega empezaron en 1978, cuando los sandinistas instalaron por primera vez en secreto los equipos de transmisión de radio Sandino en el barrio los Ángeles en San José, Costa Rica en la casa de un sacerdote marxista, identificado con el Partido Vanguardia Popular (comunista) y militante de la teología de la liberación.
Desafiar constantemente en público a la tiranía bicéfala Ortega Murillo fué el error más grave que cometió el cuñado «mancuncho» para que decidieran terminar con su vida. En cuanto a la situación de la mujer de Humberto, no tiene un futuro nada halagador, cualquier cosa le podría suceder al único testigo del asesinato del ex jefe del Ejército.
El secuestro de Humberto Ortega y su mujer Angélica Chavarría Altamirano se disfrazó de una detención de casa por cárcel, todo ocurrió sin una orden judicial, no existe causa pendiente solo el capricho de la pareja gobernante, desde mayo de 2024 Angélica Chavarría Altamirano, la cuarta mujer de Humberto Ortega, permanece secuestrada de forma arbitraria.
Angélica Patricia Chavarría Altamirano la viuda de Humberto Ortega, vive una desaparición forzada desde hace más de dos años; la presión internacional obligó al régimen sandinista a presentar con vida a la cuñada del tirano Daniel «El Caín» Ortega, la víctima colateral de la familia gobernante permanece secuestrada desde mayo del año 2024. Este viernes 22 de mayo Angélica Chavarría Altamirano fue presentada en un vídeo pregrabado en los noticieros de televisión propiedad del Sultanato Ortega Murillo, los dueños de Nicaragua.
En el vídeo que le tomaron agradece al gobierno «por el buen trato que ha recibido», la viuda viste el uniforme azul de los privados de libertad del sistema penitenciario, la imagen muestra a una mujer notablemente frustrada a causa de la presión de sus carceleros.
«En el vídeo, Chavarria Altamirano, guarda sus emociones y se limita a seguir el guión que le obligaron a repetir» expresa Roberto Palacios. El secretario general de la UDN-FUDP revive en su memoria los duros momentos de los cuatro meses y medios que permaneció secuestrado en los calabozos del viejo Chipote, y los cinco años en las celdas de máxima seguridad en la cárcel La Modelo.
Palacios también dijo que estás son señales visibles de la presión que el régimen sandinista está recibiendo de parte de la administración del presidente Trump, «estás cosas anuncian el presagió de la inevitable caída de la narco dictadura familiar y militar sandinista».
A POCOS DÍAS DEL FIN DE LA DICTADURA SANDINISTA… «La tiranía bicéfala de los Ortega Murillo es víctima de su propia descomposición moral, la crisis es tan profunda entre sus filas que la serpiente se está devorando ella misma» dijo Roberto Palacios a Radio Pueblo Unido.
Daniel «El Caín» Ortega mató a su propio hermano, los hechos hablan por si solos, Palacios agrega un principio jurídico «A confesión de parte, relevo de pruebas».
NO EXISTE CONTRADICCION, SON REALIDADES
Angélica Chavarría Altamirano es la viuda del magnate Humberto Ortega Saavedra, uno de los marxistas de la alta burguesía sandinista más rica de Nicaragua, que se destacó entre la élite capitalista a nivel empresarial como influencer por ser parte del círculo de poder político y militar. Así define la UDN-FUDP al hombre encargado de resguardar el dinero donado para la revolución traicionada que nunca salió de Base 20 en Costa Rica durante la guerra de 1979, el «estratega militar» solo cabe en los cuentos radiales del pintoresco Pancho Madrigal, de lo que sí estamos claros, es que se convirtió en el general de las hordas criminales sandinistas de los años 80.
Humberto Ortega Saavedra, era un plebeyo que entró como Robin Hood a la palestra pública en julio de 1979 y que desde entonces amasó fortuna hasta su muerte, vivió como magnate en su búnker conocido con el código clave: Complejo P, la fortificación militar limita con la Estación de espionaje del G2 de la Embajada de Cuba en el exclusivo residencial Las Colinas en Managua a solo un par de kilómetros del Centro de Inteligencia de la Embajada de Rusia y de la sede oficial de la Dirección de Información para la Defensa (DID) la antigua Seguridad del Estado sandinista.
HUMBERTO AMASÓ DINERO MIENTRAS OBLIGABA A LOS JÓVENES A IR A LA GUERRA
Humberto Ortega Saavedra es uno de los más destacados de los esbirros sandinista y principal responsable de la muerte de miles de jóvenes que fueron llevados a la fuerza al servicio militar obligatorio. Una ley que ninguna dictadura en Nicaragua se atrevió a hacer, la historia marcará para siempre a la tiranía militar sandinista.
Durante la guerra de los años 80 el aparato opresor truncó los sueños de la juventud nicaragüense para convertirlos en la época de la generación perdida. El régimen sandinista tampoco respeto a sus propios muertos, varias familias recibieron piedras y chaguites en vez de los cuerpos de sus hijos muertos en el conflicto provocando por los mismos sandinistas. Humberto y su familia son ahora víctimas del sistema político de opresión que ellos mismos impusieron.
EN NICARAGUA NADIE ESTA A SALVÓ
Humberto Ortega compartió muchas anécdotas con Carlos Fonseca, a partir de 1979 Humberto se convirtió en empresario con la piñata sandinista y la venta de los helicópteros rusos. El secretario general de la UDN-FUDP Roberto Palacios finalizó enviando un mensaje de reflexión a los seguidores de la dictadura «En Nicaragua nadie está a salvo, todavía hay tiempo para abandonar las filas del régimen sandinista, hágalo ahora antes que mañana sea demasiado tarde».