Comunidades católicas y evangélicas, vigiladas y amenazadas

SANDINISTAS ATEOS MANTIENEN PERSECUCION RELIGIOSA 

«El Gabinete de seguridad de la dictadura militar reúne a una serie de agencias de inteligencia encargadas de vigilar, controlar, reprimir, y asesinar las voces disidentes, dentro como fuera de Nicaragua» expresa el Consejo Consultivo de la UDN – FUDP basado en una investigación tras líneas enemigas. La anterior declaración forma parte de la lucha armada contra el sistema político de opresión sandinista en Nicaragua.
La Unidad Democrática Nicaragüense – Fuerzas Unidas de Defensa del Pueblo considera que, «En la guerra entre El Bien y El Mal, la tiranía bicéfala Ortega y Murillo mantiene un odio extremo contra los representantes de la FE cristiana en Nicaragua. Ese odio se traduce en una vigilancia permanente y una persecución religiosa constante, que incluye una serie de amenazas y ataque frontal en todas sus expresiones».

El espionaje sandinista VIGILA A TODOS LOS RELIGIOSOS SIN ECEPCION incluso a los aliados católicos y evangélicos más importantes del narco gobierno de la dictadura militar, asegura la UDN – FUDP.
«El radar de la dictadura vigila algunos sacerdotes de denominaciones y pastores evangélicos de corrientes religiosas conservadoras, y sobre todo a los principales representantes del Opus Dei en Nicaragua» afirma el Consejo Consultivo de la UDN-FUDP. 
El Opus Dei en Nicaragua se destaca por su trabajo con los laicos y la red de comunidades de base católicas organizadas en toda Nicaragua. Una red inagotable de información de primera mano a la que la dictadura le tiene miedo, un miedo inspirado por las agencias internacionales de inteligencia de los gobiernos autoritarios, su experiencia sobre el papel de la iglesia católica se remonta desde tiempos de la Segunda Guerra Mundial.

El terrorismo de Estado utiliza los órganos de inteligencia al servicio de la criminal dictadura militar Ortega Murillo para dirigir el trabajo sucio de las fuerzas de choque compuesta por los CPsapos, las turbas y los paramilitares sandinistas con el propósito de intimidar, obstruir y destruir las actividades religiosas católicas y evangélicas.
Sin embargo, la labor más importante la realizan los agentes y operadores religiosos encubiertos, infiltrados en la iglesia católica y evangélica al servicio de la dictadura militar sandinista. La mayoría forma parte de la nómina del gobierno, otros reciben regalías de toda clase, y otros, en menor número son parte de esta oscura y sucia estructura de represión por razones ideológicas, algunos participaron en la extinta Teología de la Liberación.