VERDUGO DEL PUEBLO MUERE EN EXTRAÑAS CIRCUNSTANCIAS

LO MANDARON A SILENCIAR

RPU 1/2/2025

El tristemente célebre Yuri Valle Olivares murió este 1 de febrero «tras una dolorosa enfermedad» que el aparato represivo policial en su nota de prensa oficial curiosamente no precisó. Al rededor de su muerte, existen más preguntas que respuestas…

NO HAY AUTOPSIA

¿Nos llama la atención del porque los médicos del hospital militar no practicaron una autopsia en el cuerpo de Yuri Valle Olivares, porque su muerte no está nada clara? ¿Porque su cuerpo fue rápidamente sacado del hospital militar? ¿Se suma está muerte a la de otros sandinistas asesinados por la misma élite en el poder?

El esbirro sandinista, Yuri Valle Olivares, murió dejando una cuenta pendiente con la justicia del pueblo de Nicaragua, Valle tiene una larga lista de denuncia por actos de corrupción y violación a los Derechos Humanos, además de ser cómplice del narco gobierno de la dictadura bicéfala de los Ortega Murillo, protegió a policías corruptos como a los policías que violaban a las mujeres de la oposición que se encontraban presas en Carazo en el año 2018.

LA MUERTE DEAMBULA DENTRO DEL CORRUPTO APARATO OPRESOR DE LA POLICÍA SANDINISTA

En mayo del año 2002, es asesinado el comisionado policial, Christian Munguía Alvarado, el crimen está relacionado con una investigación de tráfico de armas destinado a grupos irregulares de Colombia, los principales involucrados son varios altos oficiales de la policía sandinista. El autor material permanece preso en máxima seguridad y los responsables intelectuales siguen portando licencia para matar, así como sus medallas y uniformes policiales.

Marzo de 2006, Jerónimo Polanco, propietario del burdel «Aquí Polanco» ubicado a solo 300 metros de la Estación policial en la carretera norte, es asesinado por que sabía demasiado del vínculo de varios altos jefes de la policía sandinista con traficantes de droga de Centro América, uno de ellos, era un visitante recurrente de la desaparecida discoteca Lobo Jack en Managua, Rubén Fariñas, vinculado con la muerte del cantautor Facundo Cabral, «preso» en la Modelo en condiciones preferenciales. El entonces comisionado policial, Carlos Bendaña, fue uno de los más beneficiados, pero Nunca cayó preso. Polanco fue encontrado el 30 de marzo semicalcinado y con cuatro balazos en el cuerpo debajo de un puente, a 48 kilómetros al occidente de Managua.

MAYOR DEL EJÉRCITO ASESINADO EN RIVAS

Abril del año 2015, en una situación no muy clara es asesinado el mayor, Rafael Ángel Delgadillo Mora, era el jefe de la Dirección de Información para la Defensa (antigua Seguridad del Estado sandinista) en el departamento de Rivas.

El operador de inteligencia utilizó los recursos del narco Gobierno como a varios miembros de su red de informantes, la mayoría de la Juventud Sandinista, para robarle a los mismos sandinistas. Cabe destacar, que el régimen sandinista amasa fortuna con el Cartel de los Soles de Venezuela.

Los robos o bajonazo lo cometían a los mismos narcotraficantes a fines a la dictadura sandinista que transportaban cocaína en la frontera entre Nicaragua y Costa Rica; se estima que Delgadillo acumuló en estos robos no autorizados un millón de dólares y que por supuesto nunca entregó, y con el dinero robado llegaron los desacuerdos, las traiciones y la muerte de algunos de los miembros de este grupo de informantes que también eran miembros de diferentes estructuras de base de los sandinistas, estos crímenes ocurrieron cerca de Cárdenas.

Está situación puso casi al descubierto las operaciones encubiertas de cooperación del aparato militar sandinista con el Cártel de los Soles, algo que no fue muy bien visto por los sandinistas de alto rango y sobre todo por el robo de dinero que el mismo jefe de inteligencia les estaba haciendo al partido rojo y negro.

Después del asesinato del mayor Delgadillo los sandinistas fabricaron una historia, Francisco Javier Ponce Sanarrusia, el principal informante y militante de la Juventud Sandinista fue asesinado en las viejas mazmorras del antiguo Chipote, Jean Carlos Jarquín fue el chivo expiatorio de la conspiración el cual recibió una condena de 30 años de cárcel, mientras el mismo Jefe de la Policía de Rivas en ese entonces, Enrique Salazar, amenazó a los familiares de los sandinistas presos por los militares para que no comentarán una sola palabra de la historia.

De algo sí estamos muy claros, si seguimos desempolvando nuestro archivo, no terminamos de mencionar caso tras caso de estos actos de corrupción y asesinato cometidos por la genocida y opresora policía o ejército sandinista.