El clima permanente de inseguridad nos ha obligado a organizarnos de manera clandestina para defendernos de la opresión del terrorismo de Estado
El régimen sandinista ha arrastrado al pueblo de Nicaragua a una crónica crisis político social desde 1979 «desde entonces no hemos dejado de sufrir y de luchar, pero también hemos aprendido a sobrevivir en medio de todo tipo de adversidades» dijo el Coordinador de la Unidad Democrática Nicaragüense Arcángel Kastillo a Radio Pueblo Unido al momento de evaluar el contexto actual y las perspectivas a futuro.
«El silencio se vuelve una bomba de tiempo… Hay inquietudes compartidas entre la población que evolucionan constantemente conforme a los acontecimientos y las acciones de nuestra lucha» expresa por su parte Miguel Ángel de la Coordinadora Nicaragüense de Hombres y Mujeres de FE al referirse a la creciente inconformidad en el país.
Por su parte el comandante Bigote, Jefe del Estado Mayor Conjunto, apunta a la organización de todo el pueblo en todo el país, el líder rebelde antisandinista empuñando su fusil destaco: «El tiempo se agotó para los sandinistas y nosotros como pueblo no podemos seguir esperando un futuro sin futuro», también se lamentó de las precarias condiciones en que viven los indígenas y campesinos de las zonas más alejadas del país.

