¡¡EL PUEBLO DE HONDURAS VOTO POR LA DEMOCRACIA… COMUNISTAS DESCONOCEN EL VOTO DE LAS MAYORIAS… VOLUNTAD POPULAR SE EXPRESO EN LAS URNAS!!
«El pueblo de Honduras manifestó su voluntad política en las urnas electorales el pasado domingo 30 de noviembre, ganó la democracia, ese triunfo electoral tira por la borda el proyecto comunista dirigido desde Cuba para instalar su sistema opresor de dominación y explotación en la región centroamericana. Ahora nos toca defender ese voto y expulsar a los invasores comunistas de las tierras de Morazán» expreso Roberto Palacios, secretario general de la UDN-FUDP.
El ultraizquierdista Partido Libertad y Refundación (Libre) desató una tormenta política en Honduras al exigir la nulidad total del escrutinio presidencial luego de quedar en tercer lugar, denunciando un supuesto “fraude”, fallas en el sistema de transmisión de resultados y una larga lista de irregularidades que, según ellos, “desvirtúan por completo la voluntad popular”.
Libre presentó formalmente ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) una acción de nulidad administrativa que busca invalidar todas las actas de las más de 19 mil Juntas Receptoras de Votos y, en su lugar, repetir la elección presidencial en un plazo de diez días, una petición que ha sido vista por la oposición como un intento desesperado por revertir una derrota ya marcada en las tendencias oficiales.
La candidata presidencial de Libre, Rixi Moncada, no solo rechazó los resultados preliminares, sino que acusó a sus adversarios de “manipular el proceso”, a pesar de que los observadores internacionales no han emitido un informe que respalde la existencia de un fraude generalizado.
El Partido Nacional y otros sectores políticos calificaron la solicitud de Libre como una maniobra “sin pies ni cabeza”, argumentando que el proceso electoral, aunque lento y tenso, ha seguido los canales establecidos.
Mientras el CNE continúa con la etapa final del escrutinio, la crisis política se intensifica y el ambiente se caldea: Libre apuesta a la anulación total, la oposición defiende los resultados y el país queda atrapado entre acusaciones cruzadas y un futuro electoral incierto.

