Los Judas del Sanedrín sandinista

LA DICTADURA MILITAR SANDINISTA IMPONE EL MIEDO, PROMUEVE LA CORRUPCION, EL TRAFICO DE INFLUENCIA Y LA COMPRA DE CONCIENCIA ENTRE OTROS MALES

Frente a los representantes del mal surge el movimiento clandestino de cristianos en acción, en Nicaragua se reviven heroicos tiempos de lucha muy parecidos a como le tocó vivir a la iglesia primitiva cuando era perseguida en el Siglo I por predicar la palabra de salvación de nuestro Señor Jesucristo.

EL MOVIMIENTO CRISTOCENTRICO CLANDESTINO

¿Y qué paso con el pueblo cristiano? La Unidad Democrática Nicaragüense – Fuerzas Unidas de Defensa del Pueblo no se ha quedado con los brazos cruzados, la unidad, organización, movilización y lucha del pueblo de Nicaragua debe expresarse en todas sus manifestaciones para derrocar a la dictadura y sus cómplices.

El tirano comunista de Daniel Ortega se ha declarado enemigo de la FE cristiana, y por otra parte se identifica con grupos terroristas internacionales, entre ellos, Hezbolá.

Hezbolá es una organización terrorista que mantiene sólidas alianzas militares con regímenes represivos y antiisraelíes como Irán, Nicaragua, Cuba y Venezuela. En Managua existe una comunidad musulmana que tiene su lugar de reunión, la cual a menudo es llamada simplemente la Mezquita de Managua o la Gran Mezquita de Centroamérica.

SINDROME DE ESTOCOLMO

Un estudio realizado por el movimiento Cristocéntrico identificados como Cristianos en Acción encabezado por un Grupo de Notables cercano a la Unidad Democrática Nicaragüense – Fuerzas Unidas de Defensa del Pueblo, público recientemente un análisis psicológico, social, político y teológico de la realidad en que vivimos los nicaragüenses.

Análisis del estudio;

Miedo y Trauma: El factor psicológico primordial es la instauración del miedo sistemático. La represión, la vigilancia constante, la aplicación de la violencia arbitraria (real o simbólica) y la incertidumbre generalizada generan un trauma colectivo. Esto conduce a la indefensión aprendida, donde los individuos, al percibir que sus acciones son inútiles para cambiar su destino, cesan su resistencia.

​Identificación con el Agresor y Autoridad: Fenómenos como la identificación con el agresor (descrita en estudios sobre cautiverio y abuso) y la obediencia a la autoridad (experimentos de Milgram) explican la sumisión. El dictador se erige como una figura paterna/autoritaria todopoderosa (el «Líder Supremo»). Al someterse, el individuo busca la seguridad de pertenecer al grupo «protegido» y evita el castigo.

​Adoctrinamiento y Reducción Cognitiva: Los regímenes totalitarios imponen una realidad monolítica. Mediante la propaganda masiva y el control de la información, se eliminan las narrativas alternativas. Esto facilita la disonancia cognitiva: para mantener una coherencia interna, el individuo minimiza las contradicciones del sistema, llegando incluso a justificarlo o a autocensurarse para evitar el conflicto mental y el riesgo social.

​II. Perspectiva Sociológica: Fragmentación y Control Social

​Sociológicamente, la dictadura exitosa desmantela el tejido social horizontal (sociedad civil) para imponer un control vertical absoluto.

​Atomización Social: El régimen busca la fragmentación de la sociedad. Al aislar a los individuos y a los pequeños grupos, se impide la formación de movimientos de oposición cohesionados y la construcción de lazos de solidaridad. El individuo aislado es más débil.

​Sistemas de Recompensa y Castigo: Se establece una arquitectura de incentivos y sanciones. El sistema crea una burocracia extensa de colaboradores y espías (la minoría gobernante y sus beneficiarios), quienes son recompensados con poder, recursos o privilegios. La mayoría se convierte en una masa cautiva que coopera para obtener la subsistencia básica (la «migaja» económica o social).

​Control de Instituciones: Se produce la cooptación y vaciamiento de las instituciones intermedias (partidos políticos, sindicatos, universidades, medios de comunicación, iglesias). Estas dejan de ser mecanismos de contrapoder para convertirse en aparatos de transmisión del poder dictatorial.

​III. Perspectiva Filosófica: La Renuncia a la Libertad y Razón

​Filosóficamente, la dictadura explota debilidades inherentes a la condición humana y a las promesas de la modernidad.

​Escape de la Libertad (Fromm): La tesis de Erich Fromm sugiere que la libertad puede generar angustia. Ante la complejidad de la existencia y la responsabilidad de la autodeterminación, una porción de la población puede sentir la tentación de «escapar de la libertad» al someterse a un poder autoritario que le ofrece seguridad, sentido prefabricado y la eliminación de la responsabilidad de pensar.

​La Razón Instrumentalizada: El régimen no niega la razón, sino que la instrumentaliza (Escuela de Frankfurt). La lógica y la técnica se utilizan para la eficiencia del control y la represión, no para la emancipación humana. Se invierte el ideal de la Ilustración: la razón se convierte en servidora del poder.
​Nihilismo Político: La destrucción de la verdad y la suplantación por la «verdad oficial» (posverdad autoritaria) genera un nihilismo político. Al no haber un estándar de verdad verificable, todo se vuelve manipulable, lo que desmoraliza y paraliza la acción.