UDN-FUDP denuncia cómo la familia Ortega-Murillo concentra el poder y las riquezas de Nicaragua

La Unidad Democrática Nicaragüense – Fuerzas Unidas de Defensa del Pueblo (UDN-FUDP) denuncia ante el pueblo de Nicaragua el sistema de control familiar impuesto por Daniel Ortega y Rosario Murillo, quienes han convertido al Estado nicaragüense en una estructura manejada por sus propios hijos y allegados para mantener el poder político, económico y mediático del país.

Mientras el régimen habla de socialismo, igualdad y revolución, la realidad es que Nicaragua ha sido transformada en una hacienda familiar donde los hijos de Rosario Murillo y Daniel Ortega controlan negocios estratégicos, medios de comunicación, empresas y sectores clave de la economía nacional.

La familia presidencial ha utilizado el poder del Estado para concentrar riquezas y privilegios mientras el pueblo enfrenta pobreza, desempleo, exilio y represión.

Entre las figuras más señaladas dentro de esta estructura de control familiar se encuentra:

  • Laureano Ortega Murillo, quien ha actuado como operador político y económico internacional del régimen, participando en relaciones comerciales, inversiones y negociaciones con gobiernos extranjeros. Ha sido vinculado al control de sectores económicos estratégicos y a la expansión de los intereses financieros de la familia gobernante.
  • Rafael Ortega Murillo, relacionado con áreas de telecomunicaciones y medios, dentro de un sistema donde la familia presidencial mantiene fuerte influencia sobre frecuencias, canales y plataformas de comunicación, limitando la libertad de prensa y el acceso a voces independientes.
  • Juan Carlos Ortega Murillo, vinculado a proyectos empresariales, bienes raíces y estructuras económicas que han crecido bajo el amparo del poder político del régimen.
  • Otros miembros de la familia Ortega-Murillo también han ocupado posiciones de influencia en medios oficialistas, empresas relacionadas con energía, publicidad, producción audiovisual y estructuras financiadas desde el aparato estatal.

La UDN-FUDP denuncia que esta concentración de poder familiar ha destruido la institucionalidad democrática de Nicaragua. Hoy el país no funciona para beneficiar al pueblo, sino para proteger los intereses de una élite política que utiliza las instituciones, la policía, el sistema judicial y los medios de comunicación como herramientas de control.

Mientras miles de familias nicaragüenses sobreviven con salarios precarios o se ven obligadas a emigrar, la familia gobernante continúa acumulando privilegios, propiedades y control absoluto sobre el país.

Llamamos al pueblo nicaragüense a abrir los ojos y comprender que el supuesto discurso revolucionario del régimen no corresponde a la realidad. Hablan de pueblo, pero gobiernan para enriquecerse ellos mismos. Hablan de justicia social, mientras una sola familia concentra el poder económico y político de Nicaragua.

Nicaragua merece libertad, democracia, instituciones independientes y un gobierno que responda a los intereses de la nación y no a los negocios de una dinastía familiar.

¡No más concentración familiar del poder en Nicaragua!
¡El pueblo merece libertad, justicia y democracia verdadera!
¡Nicaragua despertará!

Unidad Democrática Nicaragüense – Fuerzas Unidas de Defensa del Pueblo (UDN-FUDP)