La UDN-FUDP expresa su más absoluta condena e indignación ante los crímenes de abuso y violación contra niñas y mujeres nicaragüenses. Como madres, como mujeres y como nicaragüenses, afirmamos con firmeza que no puede existir contemplación para quienes destruyen la vida de una niña.
Los violadores y abusadores no merecen protección política, silencio institucional ni impunidad. Merecen justicia.
Hoy levantamos nuestra voz por todas las niñas que han sido violentadas y obligadas a callar por miedo, amenazas o por el poder de quienes se sienten intocables. Nicaragua conoce bien esa realidad. Durante años, el pueblo ha escuchado las graves denuncias contra Daniel Ortega, señalado públicamente por Zoilamérica Narváez de haber cometido abusos y violaciones desde su niñez. Un caso que marcó la historia de Nicaragua y que sigue siendo símbolo de la impunidad y del abuso de poder.
Pero Zoilamérica no ha sido la única. Muchas otras niñas y mujeres nicaragüenses han sufrido abusos y no se atreven a denunciar por temor al poderío político, al control del régimen y a las represalias. El miedo impuesto desde el poder ha silenciado demasiadas voces inocentes.
Desde la UDN-FUDP denunciamos que ningún cargo político, ninguna investidura presidencial y ningún aparato represivo pueden estar por encima de la dignidad y los derechos de las niñas. Quien abuse de una menor debe responder ante la justicia, sin privilegios y sin protección.
Nuestra lucha no tiene colores políticos; tiene principios humanos. Defendemos el derecho de las niñas a vivir libres de violencia, libres del miedo y libres de los abusadores que durante años han actuado bajo la sombra de la impunidad.
Como organización y como pueblo consciente, seguiremos denunciando todo acto de violencia sexual y toda forma de abuso contra la niñez nicaragüense. El silencio jamás será una opción cuando se trata de proteger a nuestras niñas.
¡Nicaragua merece justicia y verdad!
¡Ni una niña más víctima del abuso y la impunidad!
¡Las víctimas no están solas!
UDN – FUDP

