La designada presidencial de Honduras, María Antonieta Mejía, lanzó duras críticas contra la gestión política y social del Gobierno de Nicaragua, catalogando la administración de Daniel Ortega y Rosario Murillo como un «modelo fracasado» dentro de las corrientes de izquierda en la región.
Durante una entrevista concedida a medios de comunicación, la funcionaria hondureña señaló que el rumbo tomado por el país vecino no representa un referente positivo para Centroamérica, argumentando desacuerdos con la conducción de las instituciones estatales.
«Nicaragua es un modelo fracasado, un Estado donde se han desmantelado las libertades fundamentales», afirmó Mejía, al tiempo que relacionó el panorama nicaragüense con la situación política que atraviesan naciones como Cuba y Venezuela.

